Crownforge
Aderan el Sin Corona

Era del Juramento Roto

Aderan el Sin Corona

Quiso salvar la magia. En su lugar, puso fin a una era.

Aderan fue el mejor rey que tuvieron jamás las Tierras de la Corona. Al menos eso dicen las crónicas escritas antes de su caída. Construyó caminos, reconcilió a las grandes casas y fue el primero en invitar a la capital a los emisarios varkos.

Pero vio lo que otros se negaban a ver. La magia se apagaba. Los cristales perdían brillo, las forjas pedían cada vez más mena y los dragones nacían cada vez menos. Aderan temía que sus nietos vivieran en un mundo sin la Llama.

Entonces se presentó ante él un huésped alto, con capa gris. No dijo su nombre. Le ofreció una solución sencilla: reunir toda la magia del mundo en un solo lugar, bajo una sola corona, y repartirla con justicia. Nadie volvería a desperdiciar ni una chispa.

Aderan le creyó. Rompió los juramentos sellados con las otras seis coronas y empezó a apoderarse de sus forjas y sus archivos. Cuando comprendió quién era su consejero, ya era tarde. Las Siete Coronas cayeron en una sola noche.

Una magia ajena ató parte de su alma. Hoy Aderan el Sin Corona dirige tropas bajo estandartes negros contra la gente a la que un día protegió. Pero a veces sus soldados retroceden sin recibir órdenes, y en sus campamentos se han hallado cartas de su puño y letra que nunca llegaron a enviarse.

En el Valle del Renacer, los exploradores buscan ahora su blasón perdido. Quien lo encuentre quizá descubra cuánto queda todavía del antiguo rey.

Una leyenda del mundo de Crownforge. Las funciones del juego se describen con su estado en las demás páginas.

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